Sin el humo de tus rubios falta todo en el boliche:
los marfiles sobre el paño chocan tristes y sin ganas,
fuelles mudos juntan grela a la luz de la ventana
y se callan las veredas su porteño cocoliche.
Engrupiste un “hasta siempre� en tu “chau, hasta mañana�.
September 22, 2005 at 9:31 pm
Gracias por el enlace, y todo lo mejor para este nuevo proyecto. Con este nombre, no puede fallar.
September 22, 2005 at 9:44 pm
Gracias a vos, AE.